jueves, 22 de septiembre de 2011

¿LA REVOLUCIÓN EDUCATIVA SERÁ CON LOS DOCENTES o CONTRA LOS DOCENTES? PDF Imprimir E-mail
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Renee Ramírez Puerta
Secretario General
CEN - SUTEP

El 07 de mayo del 2011, en una presentación pública con los maestros y trabajadores del sector educación, el Candidato Presidencial Ollanta Humala Tasso, anunció que al llegar al gobierno devolvería los derechos de los trabajadores, entre los cuales se encuentra el derecho a una remuneración digna, explicando que el incremento que se deba hacer al magisterio no será cualquier aumento, sino, será un incremento al “haber básico” y añadió además, que no será sólo para los que estén en actividad, sino, también para el magisterio cesante y jubilado, que sobrevive, con seiscientos o setecientos nuevos soles al mes. Así mismo, anunció que al llegar al gobierno,  desarrollaría una “Revolución Educativa” en el país, para lo que hizo un llamado a los maestros y las maestras a ser parte de esta revolución.
El 13 de mayo del 2011, la I Asamblea Nacional de Delegados del SUTEP, por decisión orgánica y unánime, acordó acudir al llamado que el Candidato hacía al magisterio nacional, formando parte de la propuesta y convirtiéndonos en  actores  importantes de la Revolución Educativa anunciada.  Ésta, fue una decisión histórica en la lucha del magisterio y su sindicato toda vez, que nunca, durante los 38 años de vida institucional hasta ese momento, se había tomado tal decisión, de respaldar a un candidato presidencial. El sindicato lo hizo por la defensa de la democracia, los cambios que beneficien al pueblo y la Revolución Educativa de la cual los maestros  queremos formar parte.
El 28 de julio del 2011, en el Discurso Presidencial de Asunción de Mando, el Presidente Ollanta Humala Tasso, elegido por los sectores populares que somos la mayoría del país,  entre los que   nos encontramos los maestros, ratificó la propuesta de campaña, anunciando como una de las políticas a desarrollar, la Revolución Educativa propuesta en la campaña electoral, anunciando además, que para ello, se incrementaría las horas de trabajo y de estudio.
El 25 de agosto del 2011, en la presentación del Gabinete Ministerial en el Parlamento Nacional, el Primer Ministro Salomón Lerner, señaló, que “La Revolución Educativa, se hace con los Maestros y no contra los Maestros”, haciendo alusión, a que el magisterio, fue el sector más golpeado del último quinquenio pasado por un gobierno que no le interesó la educación peruana, mucho menos los sujetos que somos los docentes, los estudiantes y los padres de familia. Durante cinco años, tuvimos que soportar muestras de desprecio y hasta insultos por parte de los gobernantes de entonces sólo por el afán de no incrementarnos el salario y además, crear un escenario favorable para aplicar las políticas educativas impuestas por el modelo  neoliberal y luego maquillar los resultados de ellas, ocultando su fracaso,  que con el nuevo gobierno se empiezan a develar.
El pasado lunes 19 de setiembre del 2011,  el diario El Comercio publica una entrevista a la Ministra de Educación Patricia Salas O´Brien,  en la que se hace mención al salario docente, indicando que el próximo año 2012, el magisterio peruano, tampoco tendrá incremento de sueldos por no haberse considerado en la formulación del presupuesto del año fiscal 2012, presupuesto alguno para ese rubro. Este anuncio, ha causado una reacción inmediata del magisterio nacional, que se viene preparando para convertirse en los “Soldados de la Revolución Educativa” anunciada por el Presidente de la República y por el Presidente del Consejo de Ministros. La reacción del magisterio es comprensible, porque, al considerarnos, los soldados de esa revolución, y estar dispuestos a llevar al triunfo de ella, creemos que los soldados debemos estar vivos y sanos, y no enfermos o muertos.
Para la revolución educativa, se necesitan trincheras bien equipadas, armamento sofisticado,  ayuda tecnológica moderna; pero, también soldados sanos bien preparados y equipados. Teniendo en cuenta esas necesidades, los maestros y las maestras del Perú entendemos que debe haber prioridades, y para el SUTEP, eso, está claro. Por ello, considero que en esas prioridades deben estar los siguientes ejes:
La infraestructura educativa, que debe mejorarse, para convertirse en trincheras de la revolución, convirtiendo esas trincheras de cemento en verdaderas trincheras de ideas como lo consideraba el gran intelectual cubano, José Martí. La mejora de la infraestructura debe empezar por los sectores donde estudian los niños más pobres, las zonas urbano- marginales,  zonas rurales, comunidades indígenas y no solamente en las grandes urbes como ocurrió en el gobierno pasado. La construcción de los llamados Colegios Emblemáticos en las grandes ciudades, ha significado el desprecio que se tuvo por los niños más pobres del país, la visión centralista del gobierno aprista y el afán de figuretismo político del Presidente García, que se empeñó por dejar monumentos maquillados en los lugares donde hay mayor  población electoral.
El equipamiento de los colegios, es el otro rubro, donde se debe concentrar la prioridad; eso significa, que la inversión debe estar orientada a la adquisición de materiales educativos de calidad y adecuados para cada grado y especialidad, y contextualizada de acuerdo a las regiones  donde se desarrolla el proceso de enseñanza – aprendizaje. Debe terminarse con el negocio oscuro de la elaboración de los materiales que encarecen los mismos, negociados a los que estaban acostumbrados los funcionarios del MED, los mismos que los hacían de la mano con empresas privadas y ONGs que pululan alrededor del Ministerio de Educación, como funerarias alrededor de los hospitales. El equipamiento de las escuelas, debe incluir, programas de alimentación y salud para nuestros alumnos.
Un tercer eje, es la formación inicial y continua del magisterio, entendiendo que el primero (formación inicial), debe ser reformulada, poniendo fin con el negocio instalado por los Institutos Pedagógicos y Universidades Privadas en la formación de docentes debiéndose para ello, derogarse el Decreto Legislativo 882, que promueve inversión privada sin ningún control. La formación continua del magisterio, que también debe sufrir una reformulación, debe hacerse a través de un Sistema Permanente de Formación, con un currículo definido,  un presupuesto que garantice su permanencia en el tiempo y no como hoy, sólo un simple programa que empieza cuando el Banco Mundial pone un poco de plata y el programa termina cuando los organismos multilaterales deciden dejar de enviar fondos para ello.
El cuarto eje, debe ser, el reconocimiento de los derechos laborales de los trabajadores, administrativos y docentes. Teniendo en cuenta que durante el último quinquenio, a los maestros nos ha ocurrido dos cosas; primero que no se nos ha incrementado el salario, y segundo, nos han negado derechos económicos que ya están reconocidos en la ley, pero, que a través de normas de menor jerarquía que ella, los han tratado de anular. El magisterio, con  su sindicato el SUTEP,  ha venido dando una lucha legal, por la recuperación de esos derechos. En este momento, existen casi 20 mil resoluciones judiciales emitidos por los diferentes juzgados de todo el país, que dan la razón a los maestros en sus reclamos con relación al 30% por preparación de clases y evaluación, por cumplimiento de tiempo de servicio, subsidio por luto y gastos de sepelio, etc. En estas resoluciones judiciales, se ordena a la administración el pago de estos beneficios de acuerdo a la ley del profesorado, pero, hasta ahora no se han cumplido. También existen Decretos Regionales dados por los Gobiernos Regionales que reconocen estos pagos, pero, tampoco se les da el presupuesto para su cumplimiento. Finalmente, existe la Resolución N° 001- 2011, del Tribunal de SERVIR, máxima instancia de apelación administrativa, que ordena que los pagos se hagan en base a la ley del profesorado; pero, que tampoco, la administración educativa quiere atender, argumentando que no tienen presupuesto.
Los maestros y las maestras activos y cesantes al igual que los trabajadores administrativos, durante los últimos cinco años tuvimos que sobrevivir hipotecando el magro sueldo que se nos paga  y  en  la mayoría de casos nuestros bienes. Los bancos y cajas de créditos se han convertido en nuestras pesadillas, los mismos que se han propuesto tener cautivos a los maestros por muchísimos años cobrando elevados interés por esos créditos.
Teniendo en cuenta esta realidad, es preciso, que iniciemos en nuestra patria, un debate nacional sobre la remuneración del magisterio. Y creo, que la ministra lo ha empezado a promover con sus declaraciones ante el diario El Comercio. Atendiendo a ello, me permito hacer público, la necesidad de plantear a la Ministra de educación, así como al Primer Ministro y al mismo Presidente de la República, la necesidad del incremento del sueldo del magisterio, cumpliendo con la promesa electoral y entendiendo que la realidad en la que nos encontramos los docentes, así lo ameritan. Los maestros y las maestras, tenemos derecho a sueldos dignos, siempre se nos ha negado, y eso es lo que debe tener en cuenta un gobierno democrático que prometió devolver los derechos conculcados a los trabajadores y al pueblo.
Considero que son tres las alternativas que tiene el gobierno para mejorar la remuneración de los docentes en lo inmediato.
1° Que opte por reformular el presupuesto para educación del año 2012, a través de los mecanismos que permiten la modificación del presupuesto de apertura PIA, en la cual debe incluirse un presupuesto adicional para el incremento del 50% de nuestra remuneración actual, teniendo en cuenta la inflación y el costo de vida.
2° Que opte por pagar los derechos económicos que ya están contemplados en la ley y que por mandato judicial a los maestros y las maestras del Perú se les ha dado la razón en sus demandas, ello, referido al 30% por preparación de clases, que en términos numéricos representa un promedio de 350 nuevos soles mensual.
3° Que opte por pagar toda la deuda que tiene el Estado con el magisterio por el mismo concepto de preparación de clases, que en números representa un promedio de 35 mil nuevos soles para cada uno, dependiendo de los años en el que ingresamos a trabajar y los años que nos dejaron de pagar.
Invoco la atención de la Ministra y las demás autoridades a buscar los mecanismos adecuados para superar esta necesidad. El SUTEP persistirá en el diálogo para presentar las alternativas señaladas. No queremos creer, que la negativa de pagar sueldos dignos a los maestros venga del Presidente, o la misma, sea una decisión producto de la presión que todavía sigue ejerciendo la derecha reaccionaria en el interior del gobierno o del ministerio. Si eso es así, el magisterio saldrá a las calles el 12 de octubre para dar una clarinada a todos aquellos que se oponen a los cambios y a la devolución de los derechos de los trabajadores.
PRETENDER UNA REVOLUCIÓN EDUCATIVA CON MAESTROS MAL PAGADOS, NO ES HACER UNA REVOLUCIÓN EDUCATIVA CON ELLOS, SINO CONTRA ELLOS; CONTRA SU SALUD, CONTRA SU FAMILIA, CONTRA SU TRANQUILIDAD EMOCIONAL, Y CONTRA SUS ASPIRACIONES DE SUPERACIÓN.

Lima, 20 de setiembre del 2011.

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